Guillermo y Mary Cármen

En 1997 llegaron de nuevo cambios para nuestra iglesia. Dios mandó a nuestro pastor Guillermo Nin de Cardona y la pastora Mª Carmen, su esposa,  traer Tiempos de refrigerio, donde el plan de Dios para la iglesia seguía en marcha.
Han pasado ya 9 años, pero fielmente los pastores continúan con su labor, tiempos en los que Dios ha sanado y levantado hombres y mujeres con propósito para tomar la tierra que Dios nos dio por posesión.  Algunos, durante estos 40 años se han quedado en el camino o han partido con el Señor, pero lo que sí es cierto, es que muchos están llevando a cabo la obra por la cual Dios los llamó, “el supremo llamamiento”.

A partir del año 2004 Dios ha estado tratando con su iglesia de una manera especial y específica, todo comenzó con un viaje misionero a Cuba donde los pastores fueron impactados en sus corazones de una manera explosiva en cuanto al llamado misionero, pero eso no era nada para lo que estaba por pasar, el verano del 2005 fue crucial para “manantial de vida”, nuestros pastores viajaron a Honduras por una invitación ministerial y allí Dios implantó en sus corazones la VISIÓN…

Desde entonces, ninguno de nosotros en “manantial de vida” hemos sido los mismos, Dios le dijo a nuestro pastor Guillermo, que le daba una herramienta ungida y así ha sido, el amor y la humildad, la sensibilidad por las almas, que tan necesitadas están en este mundo, sin que haya nadie que les predique o les imparta del amor de Dios.
El funcionamiento en nuestra iglesia ha tomado un nuevo rumbo, la visión celular nos transporta a nuestros principios, semanalmente en estos momentos se están llevando en casas 20 células en las cuales se da lugar a que personas que no conocen de Dios puedan conocerlo.

La visión de Dios, por la cual dio a su hijo Jesucristo, PORQUE DE TAL MANERA AMO DIOS AL MUNDO, QUE HA DADO A SU HIJO UNIGÉNITO, PARA QUE TODO AQUEL QUE EN ÉL CREE NO SE PIERDA, MAS TENGA VIDA ETERNA. (Juan 3:16).
La visión es continuar la labor de Jesucristo aquí en la tierra, obedeciendo el mandato que Él personalmente nos dio: ID POR TODO EL MUNDO Y PREDICAD EL EVANGELIO (LAS BUENAS NUEVAS DE SALVACIÓN) A TODA CRIATURA (Marcos 16: 15).

Así que en este despertar al cual Dios nos ha llamado como iglesia, estamos creciendo de manera sobrenatural, cada día nuevas almas se están acercando a Dios, de tal manera está siendo el crecimiento, que hemos tenido que comenzar obras en un nuevo local que Dios nos ha dado, una nave industrial muy cerca de donde ahora nos reunimos, y en poco tiempo será abierta para congregarnos en mayor amplitud.
Y esto, solo acaba de empezar, porque como Dios nos ha prometido, ¡¡¡ VAMOS PARA COSAS GRANDES!!! En el nombre de Jesús… AMEN.