Isaías 26:1-4 utilizó como base el Pr. Juan Carlos para resaltar la paz que produce si nuestra dependencia es total en el Señor. Sí Él es nuestro centro la ansiedad se disipa, y si vivimos alejados, la preocupación y el estrés se adueña de nuestras vidas. El término paz en el diccionario se define como; ausencia de guerra. Pero con Dios está definición se queda corta, porque aun cuando hay «guerras», problemas o conflictos, Él nos da paz en medio de todo lo que nos pudiera sobrevenir.
¿Por qué una vida sujeta a Dios nos da paz?
1- Porque guarda nuestros pensamientos. (Algunos pasajes; Isaías 26:3; Filipenses 4:8) Todo comienza en nuestros pensamientos «Cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él» (Proverbios 23:7).
2- Porque tenemos nuestra confianza en Dios (Isaías 26:3b-4a- Salmo 112:7-8) Como Pablo dijo; «yo sé en quién he creído» Produce confianza y convicción, no hace descansar en Él. Nos da paz interior, paz de conciencia, paz exterior y paz en cualquier circunstancia.
3- Porque Dios es nuestro refugio eterno: roca, castillo, fortaleza y resguardo sin fin. (Isaías 26:4b -Deuteronomio 32:4) A veces no comprendemos lo que nos sobreviene, pero esa confianza es nuestro amparo y fortaleza (Salmo 46:10 – Salmo 27)
Sí alguno o ninguno de estos tres puntos se cumplen en nuestras vidas, es momento de lanzar un SOS al Señor que siempre, siempre acudirá en nuestro auxilio porque es nuestra roca eterna.